Eduardo soñaba con un anillo de compromiso único, con un gran
diamante como protagonista y pequeños destellos que lo acompañaran.
Con esa idea nos buscó, y juntos dimos vida a la joya que representaría su historia de amor.
El momento más especial llegó durante un viaje inolvidable a Roma,
donde, frente al imponente Coliseo, le pidió a Pao que fuera su
compañera para siempre. Entre historia, amor y un anillo lleno de
significado, nació un “sí” eterno.
Gracias por dejarnos ser parte de esta historia tan especial.


